
Estamos viviendo en una sociedad en la que los fraudes bancarios son muy frecuentes. Es común ver en las noticias que la clonación de las tarjetas se ha vuelto uno de los delitos de moda entre los delincuentes. Los bancos están implementando nuevos métodos para evitar que sus clientes sean vulnerados; desde las notificaciones a los celulares de transacciones desconocidas, hasta bloqueo de las tarjetas vía internet.
Pero la pregunta que nos surge respecto a esto es ¿Será necesario seguir buscando tantas alternativas para tratar estas problemáticas, en vez de implementar una opción de prevención radical para evitar este tipo de fraudes?
En México, 4 de cada 10 personas que poseen tarjetas bancarias son víctimas de fraude, es decir un 44% de la población. En Estados Unidos la cifra es un poco menor, el 42% sufre o ha sufrido por este delito, y los países con menores índices de fraude son Holanda y Suecia (uno de cada 10). Esto según un artículo de la compañía especializada en asesoría empresarial, KPMG Group. Por su parte en Chile durante el año 2015 las denuncias por este delito subieron de 17.683 a 34.359, es decir, hubo un incremento del 94%.
Uno de los últimos recursos que están utilizando las instituciones bancarias del mundo es la Biometría de voz, un sistema de última generación que permite validar si la persona que está al otro lado del reconocedor vocal es quien dice ser.
Es un método tan exacto que alcanza niveles de certeza prácticamente absolutos.
En la biometría de voz hay dos sistemas, uno que consiste en grabar una frase a modo de contraseña, para luego decodificar la voz de la persona y efectuar la transacción deseada. La segunda opción, es mantener una conversación con un ejecutivo del banco, mientras el sistema chequea que efectivamente el cliente es quien dice ser.
Entonces la pregunta que nos surge es ¿Realmente la biometría de voz ayuda a reducir el fraude bancario? Tomando en consideración que una persona tiene en promedio 22 contraseñas y que muchas de ellas son fáciles de adivinar. Tener una “clave” vocal dificulta el fraude y baja considerablemente las posibilidades de sufrir un delito bancario.
En muchas partes del mundo se ha implementado este sistema; Taiwán, Australia, Hong Kong y Singapur son algunos de los países en los que se ha efectuado este método antifraude. En Latinoamérica, también se está poniendo en marcha este sistema con resultados favorables. En México, por ejemplo, Sixbell ya implementó esta tecnología con éxito, siendo el primer país de América Latina en disponer de este servicio, y a la fecha cuenta con más de 2.5 millones de usuarios activos.
Es lamentable que en nuestro país estemos experimentando una situación de inseguridad en la que todos estamos en riesgo. Nuestra coyuntura nacional nos está obligando a contratar este tipo de soluciones que nos hagan sentir un poco más seguros.
Por: Pablo Pumarino, gerente general Corporativo Sixbell










