
El aumento de tamaño de pantalla, de la resolución, de la potencia de su motor de procesamiento y gráfico o de su conectividad, unido a la tendencia imparable de diseñar móviles cada vez más delgados, ha provocado que un smartphone actual a duras penas aguante un día de uso a poco que lo utilices.
A la espera que los fabricantes desarrollen nuevas tecnologías de baterías, el usuario puede aumentar la autonomía y de paso prolongar la vida de la batería con unos sencillos pasos que y que le recordamos:
- Ajuste el brillo de la pantalla. Las pantallas multitáctiles son el componente que más consume en un smartphone. Ajustar su brillo puede marcar la diferencia en términos de autonomía.
- Apage la pantalla. Apage/bloquee la pantalla siempre que no la utilices, ajustando al mínimo el tiempo de suspensión por inactividad.
- Desactive el GPS. Si no lo necesita, desactive el módulo del sistema de posicionamiento global y también las aplicaciones que hacen uso de los servicios de localización hasta que vaya a utilizarlos.
- Desactive Bluetooth. Otro módulo de radio que utilizamos menos del tiempo que lo tenemos conectado y que conviene desactivar por defecto si queremos ahorrar aún más batería.
- Utilize el modo ‘avión’. Será difícil que no necesitemos estar conectados pero en situaciones críticas de batería deshabilitar las funciones inalámbricas le ofrecerá un interesante plus de autonomía.
- Seleccione instalaciones. Los widgets y fondos de pantalla son habituales en los dispositivos de movilidad. Seleccione su instalación y uso porque son grandes drenadores de la batería.
- Desactive automatismos. Desactive las notificaciones automáticas y la sincronización automática de correo electrónico u otras aplicaciones siempre que sea posible, aumentando el intervalo de actualización u obteniéndolas de forma manual.
- Pause servicios de copia de seguridad o nube. Son tareas importantes y conviene pensar cuando podemos prescindir de ellas pero su desactivación temporal puede liberarlo de algo de batería.
- Cuide la temperatura. Los cambios de temperatura es uno de los aspectos más perjudiciales para la batería. Evite temperaturas extremas altas y bajas siempre que sea posible teniendo en cuenta que el funcionamiento ideal se calcula en 22 grados.
- Cuide la recarga. Cada ciclo de recarga desgasta la batería. Es preferible pequeñas recargas que completas. Resetee las estadísticas de los niveles de batería para una información precisa.












