Microsoft: La nube es el centro de nuestra estrategia

"Así también todos hemos desarrollado nuevos hábitos, y en Microsoft no somos la excepción. Desde el aprendizaje y trabajo en equipo a distancia hasta las ventas y el servicio al cliente, así como la seguridad y la infraestructura en la nube, cada empleado, cliente, socio y comunidad necesitó poder hacer todo a distancia", destaca Sergio Rademacher, gerente general de Microsoft Chile, quien conversó con ITSeller sobre los aprendizajes que ha traído la pandemia a su empresa y entorno profesional.

¿Cómo fue y qué aprendieron como empresa durante el año 2020?

En el momento en que la pandemia nos obligó a quedarnos en casa, tuvimos que idear una nueva forma de vivir y trabajar. La sala de estar se convirtió en una oficina y un aula, la rutina de trabajo se interrumpió con la preparación del almuerzo y, en lugar de las actividades deportivas de la tarde, pasamos tiempo en videollamadas con los colegas. Recordaremos los inicios del 2020 como aquel año en el que el tiempo se detuvo y en el que también tuvimos la oportunidad de detenernos a pensar qué tipo de vida queremos tener y cómo seguiremos con nuestra rutina diaria de negocios. Por el mismo proceso pasaron las empresas y organizaciones en las que trabajamos: si no se adaptaban rápidamente o si no estaban digitalizadas, enfrentaban los desafíos de la transformación digital acelerada para permitir que los empleados trabajaran desde casa.

Todos hemos desarrollado nuevos hábitos. Y en Microsoft no somos la excepción. Desde el aprendizaje y trabajo en equipo a distancia hasta las ventas y el servicio al cliente, así como la seguridad y la infraestructura en la nube, cada empleado, cliente, socio y comunidad necesitó poder hacer todo a distancia. Nuestra cultura de trabajo en Microsoft nos permitió rápidamente trabajar remotos. Desde antes de la pandemia ya teníamos herramientas que facilitaban el teletrabajo.

Todo esto es posible gracias a la nube y a las herramientas de productividad, que nos muestran que hoy el trabajo remoto va más allá de mantener videoconferencias. Se trata de la posibilidad que nos da la tecnología de interactuar como si estuviéramos en la oficina, conversando con nuestros compañeros el lunes a la mañana y tomando notas en un pizarrón, trabajando todos en un mismo documento, comentando por chat todo lo que pasa. La pandemia nos obligó a todos a acelerar esa transformación, cambió muchos hábitos y permitió romper barreras.

Me gustaría destacar el valor de las herramientas de trabajo colaborativo, como Microsoft Teams, las que han sido fundamentales para seguir funcionando y enfrentar los nuevos desafíos. Esta no es solamente una aplicación de videollamada; permite grabar, transcribir, participar de chats, compartir archivos, entre varias otras opciones. Integra usuarios, contenido y herramientas para mejorar el compromiso y la eficacia. Esto explica por qué Teams celebró en marzo recién pasado su cuarto año de vida con más de 115 millones de usuarios activos diariamente en el mundo. Sin duda, seguiremos aprendiendo durante los próximos meses, pero esta data nos indica hacia dónde debemos seguir enfocándonos: en las personas.

¿Ha cambiado la manera de liderar en su empresa debido a la pandemia?

A medida que enfrentamos los desafíos presentados por la pandemia el año pasado, nuestra misión de empoderar a cada persona y organización en el planeta para que puedan lograr más, es más importante que nunca.

Aun antes de los desafíos impuestos por el Covid-19, en Microsoft nos encontrábamos evolucionando nuestra cultura para transformarla en una basada en el aprendizaje y el crecimiento capaz de proporcionar el tipo de resiliencia que la gente necesita para trabajar y empoderar a otros, incluso en tiempos de adversidad. Para lograrlo, elaboramos tres principios de liderazgo: aportar claridad, generar energía y garantizar el éxito. Conforme nos acostumbramos a las nuevas maneras de trabajar, estos principios son aún más importantes hoy en día.

Aportar claridad abarca mucho más que solo comunicarse de forma clara, consiste en asegurar que todos entiendan los mensajes y en proporcionar un enfoque para que todas las personas tengan una mayor posibilidad de garantizar el éxito. Al comienzo de la pandemia, nos percatamos de la importancia de aportar claridad. En el mundo de reuniones y eventos virtuales, la claridad despierta la curiosidad de los equipos y despeja el camino para los integrantes de los equipos remotos. En nuestro caso, esta claridad no solo provino de nuestros líderes, sino también de nuestros equipos y empleados en todas partes del mundo. El mensaje más claro e importante que deseábamos comunicar era que la salud y seguridad de nuestros empleados es nuestra principal prioridad. Y desde que comenzó la pandemia, se formó un equipo multidisciplinario tanto en cada una de nuestras subsidiarias como a nivel regional para analizar en conjunto las medidas que se toman en cada oficina e idear estrategias para afrontar esta situación procurando siempre el bienestar de nuestros colaboradores.

Generar energía multiplica el impacto dentro de nuestros equipos, ya que promueve las ideas, fomenta las acciones ambiciosas y brinda apoyo continuo. Debido a que las interacciones en los pasillos de la oficina han dejado de existir, es importante conservar esa conexión personal y energía con los integrantes de los equipos. Para fomentar esa conexión, los líderes dentro de nuestra compañía reúnen a sus equipos virtualmente, a fin de asegurar que todos los integrantes cuenten con las herramientas físicas y emocionales que necesitan para triunfar en estos tiempos difíciles. Estas conexiones han sido posibles gracias a las horas felices virtuales, los cafés matutinos y las fiestas virtuales, entre otros.

Por último, en Microsoft creemos que todo es posible y nos enfocamos en los resultados que tienen un impacto significativo y garantizan el éxito. A diario nos esforzamos por empoderar a otros: colegas, clientes y otras partes interesadas. A través de nuestra tecnología, hemos ayudado a las organizaciones en la primera línea a resolver los problemas ocasionados por la pandemia.

Nos dimos cuenta de que la comunicación entre los colaboradores es más importante que nunca. Soy un convencido del poder que tienen los equipos, y entendemos que el trabajo exitoso hoy en día requiere mucho más que simplemente conectarse durante las reuniones o interactuar a través del chat. Se trata de compartir conocimientos cruciales rápidamente para mantener tanto el trabajo avanzando como para mantener a todos al día.

De este aprendizaje, ¿Qué recomendarías a otros que deben liderar en esta u en otra crisis?

Los invito a seguir trabajando con el mismo entusiasmo y compromiso. Este año será un período fundamental en la transición a las soluciones en la nube y los servicios administrados.

Para quienes tengan el desafío de liderar una organización o equipo, les dejo 3 aspectos a reconsiderar que se desprenden del último Informe Anual de Tendencias de trabajo que presentamos hace pocas semanas.

En primer lugar, la pandemia quizás haya cambiado la cultura del lugar de trabajo para siempre. Más de la mitad (52%) de las personas que encuestamos se sienten más valoradas porque ahora todos se encuentran dentro de la misma sala virtual, mientras que el 62% afirma que siente más empatía hacia sus colegas ahora que tienen una mejor perspectiva de su vida en casa.

En segundo lugar, el horario laboral de 9 a 5 puede estarse desvaneciendo. ¿Desaparecerá la semana laboral de cinco días y horario definido? Los datos sugieren que sí. En Teams, las personas trabajan con más frecuencia por la mañana y por la tarde. Las conversaciones por Teams de 8 a 9 a.m. y de 6 a 8 p.m. han aumentado más que en cualquier otro horario del día (entre 15% y 23%).

Y en último lugar, las oficinas físicas no desaparecerán en el futuro del trabajo. Al respecto, nuestros estudios indican que el trabajo seguramente consistirá en una combinación óptima de colaboración presencial y a distancia. Por ejemplo, el 82% de los directores encuestados esperan contar con políticas de teletrabajo más flexibles después de la pandemia, mientras que el 71% de los empleados y directores manifestaron el deseo de continuar trabajando desde casa al menos parte del tiempo. Esto indica que, pese a que el futuro del trabajo será más a distancia que nunca, el espacio en las oficinas físicas —que aporta beneficios como espacios de trabajo conectados y ergonómicos y brinda oportunidades para relacionarse socialmente y fortalecer el vínculo con el equipo— seguirá siendo una parte fundamental del futuro del trabajo.

Con lo que hemos vivido y los datos que hemos recolectado, creo que la productividad girará en torno al desarrollo y administración de la nube, ciberseguridad y administración de inteligencia, inteligencia artificial y bases de datos. Una vez más, la tecnología nos apoyará en los desafíos que se vienen por delante.

Autor

  • Francisco Carrasco, periodista chileno especializado en tecnologías de la Información desde hace más de 15 años. Trabajó como periodista y editor en las revistas especializadas ComputerWorld y PC World Chile de la editorial americana IDG durante 6 años y fue editor para Latinoamérica de CIO America Latina, y PC World en Español, y mantiene su blog hace 10 años www.it-review.cl.

    Además en los últimos años ha cumplido roles de editor y asesor de contenidos para varias empresas tecnológicas multinacionales tanto del área del software como del hardware. Así también es colaborador de tecnología por cerca de 2 años de Ediciones Especiales del Diario La Tercera desde 2010-2012 y posteriormente colaboro en Ediciones Especiales de El Mercurio y Chile Tecnológico.