Según la encuesta, sólo el 2% cree que tiene un sistema de seguridad eficaz. El análisis mostró que el 43% de las empresas entrevistadas no tienen un programa de inteligencia estructurado y el 51% de las mismas invierte un monto de hasta US$ 100.000 en seguridad informática, que se considera un monto reducido según los estándares globales.
Menos del 40% de los ciberataques actuales se producen a través de malware. Una de las negligencias más comunes que cometen las empresas al adoptar estrategias de protección de datos es concentrar su foco únicamente en la red. Desconocer el factor humano como punto de vulnerabilidad, no priorizar la seguridad y asumir que la información no tiene valor puede tener consecuencias irreversibles. Por este motivo, se deben implementar tres pilares primordiales: el control de acceso de los usuarios, las protecciones físicas y de gateway, y la protección de datos.
El control de acceso no se limita a contraseñas y palabras clave con letras y números. Con el aumento del trabajo a distancia hoy por hoy, los equipos de TI deben estar preparados para invertir en seguridad. La autenticación multifactorial añade la biometría a la lista de requisitos para desbloquear una máquina, creando así una capa de seguridad personal e intransferible para los sistemas de la empresa privada. En este sentido, los equipos específicos para el ambiente corporativo ya incluyen la opción de lector digital.
La protección física de los puertos y las funciones de acceso son esenciales para evitar conexiones no deseadas y el acceso a los datos a través de USB o de imágenes. La protección de puertos que bloquea la transferencia de datos, pero mantiene la transmisión de energía a los periféricos, evita que se roben los datos mediante conexiones de dispositivos sin interrumpir las entradas.
Las cámaras también merecen atención, sobre todo ahora que las aplicaciones de videollamadas se hicieron especialmente populares en las condiciones de cuarentena global, y en este sentido tenemos un ejemplo reciente con la aplicación Zoom, cuando se descubrió una vulnerabilidad entre los clientes de Windows que permite a los hackers robar datos de los usuarios. Y es que estos dispositivos pueden ser pirateados mediante la cámara y se pueden monitorear acciones de los usuarios como introducir contraseñas e incluso el espacio físico donde se encuentran. Los equipos con protección física de la cámara ayudan a crear una barrera insuperable que impide la visualización, incluso si el software está dañado.
Las amenazas a la integridad de los datos de una empresa pueden provenir de diversas fuentes y en diversas formas. Los ataques e imprevistos ocurren. Por lo tanto, es necesario pensar en la seguridad en 360°: proteger su negocio y adoptar un parque tecnológico con los recursos ideales para bloquear los ataques físicos y virtuales puede ser decisivo para evitar pérdidas irrecuperables.













