Los beneficios reales durante su tercer trimestre han alcanzado los 68 millones de dólares, comparados con los 47 millones de hace un año.
Debido a esto las acciones de Red Hat han caído casi un 14% después de anunciar los resultados de su tercer trimestre. Y es que a pesar de haber ganado un 18% más, facturando 615 millones de dólares, no ha llegado a las previsiones de los analistas, que esperaban ingresos de 618,5 millones.
Los ingresos procedentes de las suscripciones han crecido un 19% hasta los 543 millones de dólares, y han representado el 88% del total facturado.
De manera más concreta los ingresos de suscripciones procedentes de las ofertas relacionadas con infraestructuras alcanzaron los 431 millones de dólares, un 16% más que en el mismo periodo del año anterior. El negocio relacionado con el desarrollo de aplicaciones y otras tecnologías emergentes generó 112 millones de dólares, un 33% más.
En cuanto a los beneficios durante el tercer trimestre, han sido de 68 millones de dólares, o 0,37 centavos por acción, frente a los 47 millones o 0,25 centavos por acción del año pasado.
De cara al próximo trimestre las previsiones de Red Hat son de ingresos de entre 614 y 622 millones de dólares. En cuanto a las previsiones anuales son de entre 2.397 y 2.405 millones de dólares.
Para Jim Whitehurst, Presidente y CEO de Red Hat, la compañía está posicionada de forma única en un mercado en el que las empresas y los proveedores de servicios “continúan adoptando una estrategia de cloud híbrida para desarrollar, desplegar y gestionar el ciclo de vida de sus aplicaciones críticas”.
Durante la presentación de resultados se ha anunciado el cese de Frank Calderon como CFO de Red Hat a finales de enero de 2017. El que también fuera CFO de Cisco se marcha como CEO de otra compañía cuyo nombre no ha trascendido.












