
El lunes 04 de agosto se celebró en Chile el Día del Arquitecto y, en este contexto, Intel junto a HP realizaron un estudio sobre la tecnología y desafíos en esta área, con 1.500 casos de arquitectos, diseñadores, freelancers, estudiantes de diseño y arquitectura, entre otros profesionales. La investigación se realizó en con representación de todas las regiones del país, con el objetivo de entender las necesidades y expectativas respecto a la computación en esta área.
Lo primero que se puede destacar en la investigación es que sin lugar a dudas, el uso de los dispositivos de computación portátiles como notebooks o 2 en 1 (mezclas entre movilidad y laptops) son los que tienen las preferencias de los usuarios, con un 48 por ciento, seguido por los computadores de escritorio con un 23 por ciento que ocupan el segundo lugar. Cifra que crece cuando se enfrentan sólo ambas opciones (portátiles y PC de escritorio), llevándose el primero el 64% de las predilecciones, frente a un 35% que prefiere el computador portátil.
“Los 2 en 1, permiten la movilidad necesaria en el trabajo, ya que son livianos, y con un gran rendimiento y duración de batería. Al elegir un dispositivo portátil para trabajar es importante fijarse en el bajo peso, si son fáciles de transportar, en la duración de la batería y si pueden contener los programas que queremos usar. En el caso de las 2en1 hay que prestar atención en el desempeño y productividad, en su poder de autonomía (duración de batería), en la calidad de la pantalla, capacidad de la memoria, procesador y, por supuesto, el precio de acuerdo a nuestras necesidades”, explica Vicente Millán, gerente de Desarrollo de Mercado en Intel Chile.
Otro dato que el estudio arrojó tiene relación con la antigüedad de los equipos: un 30% manifestó que habían pasado entre 1 a 2 años desde la última vez que adquirieron un computador portátil, comparado con el 24% que dijo haber comprado por última vez un PC en el mismo lapso de tiempo.
Estas cifras cobran relevancia si pensamos que en Chile el 10% de las pequeñas empresas, en donde también trabajan arquitectos, tienen computadoras con 4 o más años de antigüedad y el promedio en empresas de entre 1-19 empleados la cifra aumenta aún más.
Pero, ¿cuál es el problema con esto? La gran dificultad es que esto tiene un impacto en la productividad. “La horas perdidas por desperfectos o baja en el rendimiento de los equipos es 2,1 veces mayor que con los nuevos, además de sufrir más ataques con malware y consumir más energía”, afirma Millán.
En materia de rendimiento del computador, un 85% de los encuestados manifestó que su capacidad es muy relevante a la hora de elegir un computador de escritorio, versus un 84% cuando la opción es un dispositivo portátil.
Y aunque se piense lo contrario, cada vez más profesionales del área se apoyan en tablets de alto rendimiento para trabajar en las obras mismas, gracias a su movilidad, y para mostrar su trabajo en reuniones. Respecto a esto: 58% las prefiere a la hora de consultar el libro de obra, 38% para una presentación/reunión, 48% para revisar planos y datos de un proyecto en terreno.













