En el dinámico ecosistema empresarial de América Latina, donde las pequeñas y medianas empresas (PyMEs) representan más del 90% del tejido empresarial, de acuerdo con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la digitalización eficiente no es un lujo, sino una necesidad de supervivencia. No obstante, surge una duda común entre los dueños de negocios: ¿Es suficiente una laptop convencional para las operaciones diarias de mi empresa?
En este contexto, ASUS, a través de su ecosistema ASUS Business —que abarca desde accesorios y periféricos de oficina hasta computadoras de escritorio y laptops para entornos corporativos— presenta una guía integral que posiciona a la transición hacia laptops de negocios como la inversión estratégica más inteligente para garantizar la continuidad y el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas del país.
El costo oculto de “ahorrar” en equipos de consumo
Aunque una laptop de consumo es ideal para tareas domésticas, las demandas de una organización requieren estándares superiores. Según datos de la industria, el tiempo de inactividad por fallos técnicos puede costar a una PyME miles de dólares en productividad perdida. Una encuesta realizada en 2025 por ASUS a líderes de pequeñas y medianas empresas en Latinoamérica indica que, en promedio, el 64% registran tiempos de inactividad significativos debido a fallas en el funcionamiento de sus ordenadores.
Para una PyME en crecimiento, contar con equipamiento adecuado es esencial para garantizar disponibilidad total y asegurar la información confidencial propia y de sus clientes.
Pilares de la transformación: laptop de negocios – consumo
- Seguridad de grado corporativo: a diferencia de los equipos de consumo, las laptops ASUS ExpertBook integran seguridad desde el hardware con chips TPM 2.0 y sensores biométricos. Además, incluyen herramientas exclusivas como la Alerta de Intrusión, que identifica manipulaciones del hardware, y configuraciones de almacenamiento dual redundante (RAID 1) en modelos seleccionados, permitiendo mantener copias de seguridad físicas automáticas de la información más sensible.
- Fiabilidad y resistencia militar: los equipos empresariales están diseñados para el “trote” diario. Cuentan con la certificación MIL-STD-810H, superando pruebas extremas de caídas, humedad y temperaturas, y también son testeados de manera más exhaustiva en áreas como la bisagra, los puertos y el teclado, para garantizar su durabilidad y fiabilidad durante jornadas extensas de trabajo. Esto es crítico considerando que el 46% de las PyMEs de la región declaran sufrir caídas accidentales o manejo brusco en sus equipos de trabajo.
- Escalabilidad y software profesional: la migración permite acceder a Windows 11 Pro, facilitando la gestión remota y la ciberseguridad avanzada. Además, a diferencia de los equipos de consumo, varios modelos de laptops del portafolio de negocios de ASUS ofrecen mayores opciones de expansión en RAM y almacenamiento, permitiendo que el equipo crezca al ritmo de la empresa.
- Servicios post-venta especializados: ASUS entiende que una PyME no puede detenerse. Por ello, la línea de negocios ofrece garantías extendidas, soporte técnico prioritario y servicios de reparación en sitio que los equipos de consumo no suelen incluir. Esta asistencia prioritaria disminuye drásticamente los tiempos de inactividad, evitando que una falla técnica se traduzca en días de ventas perdidas.
“En ASUS entendemos que, para un dueño de PyME en Latinoamérica, cada minuto cuenta. Migrar a una arquitectura de negocios no es solo comprar una computadora más potente; es adquirir un aliado que garantiza que la operación no se detenga ante un imprevisto técnico o una amenaza de ciberseguridad”, afirma Carlos Avendaño, Regional Head de ASUS para Sudamérica de habla hispana. Además, señala que el objetivo de la compañía es democratizar la tecnología de alto nivel para que las empresas locales puedan competir en el mercado global.
En conclusión, desde la compañía sostienen que la decisión de migrar a laptops de negocios trasciende la compra de hardware; se trata de una estrategia de Costo Total de Propiedad (TCO). Mientras que una laptop de consumo puede parecer más económica inicialmente, sus costos ocultos —reparaciones frecuentes, falta de escalabilidad y vulnerabilidades de seguridad— terminan drenando el capital de trabajo de la empresa.













