En el contexto de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, desde Google queremos resaltar la labor de la mujer y compartir experiencias alrededor del mundo.
En este escenario, Adriana Noreña, vicepresidenta de Google en Hispanoamérica, nos entregó algunos consejos basados en sus propias experiencias.
Entender el presente para cambiar el futuro
Según el reporte Women in Technology 2021, realizado por PageGroup en América Latina, el 30% de las posiciones de liderazgo en la región están ocupadas por mujeres. Y de acuerdo al Informe Global de la Brecha de Género 2020 del Foro Económico Mundial, si el mundo mantiene su ritmo actual, se demorará 99.5 años en lograr la equidad entre mujeres y hombres. En Latinoamérica y el Caribe, ese lapso se reduce a 56 años, un 43% menos que la media.
Tener más mujeres en posiciones de liderazgo, en definitiva, no es solamente un acto de justicia y de equilibrio entre los géneros: es también un buen negocio. Está demostrado que las empresas se benefician enormemente al aumentar las oportunidades en cargos de liderazgo para las mujeres y se aumenta la eficacia organizacional. Según McKinsey, cuando hay más mujeres líderes, se toman mejores decisiones, se mejora el desempeño y aumenta la salud de una organización. Se estima que las compañías donde tres o más mujeres ejercen funciones ejecutivas superiores registran un desempeño más alto en todos los aspectos de la eficacia organizacional, entre muchos otros beneficios sociales y económicos.
Es por eso que la presencia de mujeres líderes ofrece múltiples ventajas que no pueden ser ignoradas. En cualquier ámbito de la vida se tienen que aplicar políticas de igualdad que aseguren el talento femenino. En esta dirección apunta el informe de la Organización Internacional del Trabajo, donde se demuestra el efecto positivo de incorporar mujeres en los puestos de mando de diferentes organizaciones.
Sobre liderazgo femenino: Adriana Noreña, en reiteradas oportunidades ha hablado de una fórmula que la acompaña desde mucho antes de la pandemia, y que se denomina “PCR” (Pasión, Coraje y Riesgo). A continuación, tres aspectos que las mujeres deberían tener presente en cualquier acción que ejecuten:
- Poner toda su pasión, dedicación y compromiso con aquello que emprendan, no importa lo que sea.
- Hacerlo con coraje. Si las mujeres quieren ocupar un espacio, liderar e inspirar a otros y otras, necesitan inevitablemente tener una cuota de coraje; atreverse a ocupar nuevos espacios, a deconstruir estereotipos y a llevarse por delante los muchos “no puedes” que sin dudas van a aparecer en el camino.
- Saber que ningún liderazgo y ninguna actividad emprendedora está exenta de riesgos. Estos últimos forman parte de la vida y definitivamente de los negocios. No se trata de asumir riesgos desmesurados, pero sí de entender que, si se quiere salir de la zona de confort, seguramente deberán abrazar una cuota de riesgos y prepararse de la mejor manera, con capacitación, educación y buscando apoyos para no sucumbir ante ellos.
En Google se dice que cuando las mujeres progresan es toda la sociedad la que progresa. Si los liderazgos recaen masivamente sobre uno de los géneros solamente, el mundo pierde un aporte muy importante.
Es por eso que, aconsejamos a las mujeres a seguir sus sueños, poner pasión en lo que hagan, no importa lo que sea, tener coraje y abrazar el riesgo sin escapar de él.













