RSA muestra índice de pobreza de seguridad cibernética

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rsa2015-frontRSA, la División de Seguridad de EMC, dio a conocer su índice de pobreza de seguridad cibernética, en el que se compilaron los resultados de encuestas de más de 400 profesionales de seguridad en 61 países.

La encuesta permitió que los participantes autoevaluaran la madurez de sus programas de seguridad cibernética usando el marco de seguridad cibernética de NIST (CSF) como parámetro de medición. La investigación proporciona una perspectiva global sobre cómo las organizaciones califican, en términos generales, la madurez y las prácticas de seguridad cibernética en organizaciones de distintos tamaños, sectores y geografías.

Si bien se considera que las organizaciones de mayor tamaño comúnmente tienen los recursos para montar una defensa cibernética más importante, los resultados de la encuesta indican que el tamaño no es un factor determinante para alcanzar una madurez de seguridad cibernética potente, y casi el 75% de los encuestados informó niveles insuficientes de madurez en seguridad.

“La falta de madurez general no es sorprendente, ya que muchas de las organizaciones encuestadas informaron incidentes de seguridad que provocaron pérdidas o daños en sus operaciones en los últimos 12 meses.La capacidad más madura descubierta en la investigación fue el área de protección”, comentó Amit Yoran, presidente de RSA.

El ejecutivo agregó que los resultados de la investigación proporcionan una perspectiva cuantitativa que muestra que el área más madura del programa y las capacidades de seguridad cibernética de las organizaciones está relacionada con las soluciones preventivas, a pesar de que se sabe que las estrategias y las soluciones preventivas solas no son suficientes contra ataques más avanzados.”Además, la mayor debilidad de las organizaciones encuestadas es la capacidad de medir, evaluar y mitigar riesgos de seguridad cibernética; el 45% describe sus capacidades en esta área como ‘inexistentes’ o ‘ad hoc’, y solo el 21% informa su madurez en este aspecto. Esta desventaja dificulta o imposibilita priorizar los procesos y la inversión en seguridad, una actividad básica para cualquier organización que tiene planes de mejorar sus capacidades de seguridad hoy”, añadió Yoran.

El tamaño de una organización no es un indicador de madurez

A diferencia de lo esperado, la investigación muestra que el tamaño de una organización no es un indicador de madurez.Es más, el 83% de las organizaciones encuestadas con más de 10 mil empleados calificó sus capacidades como inferiores a “desarrolladas” en su nivel de madurez general. Este resultado sugiere que la experiencia con amenazas avanzadas y la visibilidad general de estas que poseen las grandes organizaciones imponen la necesidad de una mayor madurez que la actual. Las calificaciones de madurez baja que se otorgaron las grandes organizaciones indican que comprenden la necesidad de cambiar a soluciones y estrategias de detección y respuesta para lograr una seguridad más sólida y madura.

“Los resultados de las organizaciones de servicios financieros, denominados a menudo líderes en la industria en lo que respecta a la madurez en seguridad, tampoco fueron los esperados”, indicó Yoran. No obstante la opinión general, añadió el ejecutivo, las organizaciones de servicios financieros encuestadas no se calificaron como el sector más maduro, y solo un tercio se calificó como bien preparado. “Los operadores de infraestructura crítica, público al que está dirigido originalmente el CSF, deberán realizar avances significativos en sus niveles actuales de madurez. Las organizaciones del sector de telecomunicaciones informaron el nivel de madurez más alto: el 50% de los encuestados cuenta con capacidades desarrolladas o privilegiadas. El Gobierno, sin embargo, ocupó el último puesto entre los sectores incluidos en la encuesta: solo el 18% de los encuestados se calificó como desarrollado o privilegiado. Las autoevaluaciones de madurez más bajas en sectores notablemente maduros en otros aspectos sugieren una mayor comprensión del panorama de amenazas avanzadas y de la necesidad de crear capacidades más maduras para enfrentarlas”, indicó Yoran.

Añadió que a pesar de que el CSF se desarrolló en los Estados Unidos, la madurez que informaron las organizaciones en América obtuvo una peor calificación que APJ y EMEA.Las organizaciones en APJ informaron las estrategias de seguridad más maduras; el 39% se calificó como desarrollado o privilegiado en madurez general, mientras que solo el 26% de las organizaciones de EMEA y el 24% de las organizaciones de América se calificaron como desarrollado o privilegiado.

Autor

  • Francisco Carrasco, periodista chileno especializado en tecnologías de la Información desde hace más de 15 años. Trabajó como periodista y editor en las revistas especializadas ComputerWorld y PC World Chile de la editorial americana IDG durante 6 años y fue editor para Latinoamérica de CIO America Latina, y PC World en Español, y mantiene su blog hace 10 años www.it-review.cl.

    Además en los últimos años ha cumplido roles de editor y asesor de contenidos para varias empresas tecnológicas multinacionales tanto del área del software como del hardware. Así también es colaborador de tecnología por cerca de 2 años de Ediciones Especiales del Diario La Tercera desde 2010-2012 y posteriormente colaboro en Ediciones Especiales de El Mercurio y Chile Tecnológico.