Este sábado 1 de noviembre entrará en vigencia la legislación que establece el uso obligatorio de la factura electrónica para las grandes empresas, que en Chile suman más de 7.500 y corresponden a aquellas con ingresos anuales por ventas y servicios en el último año superiores a las 100.000 UF.
Según explica Jorge Gutiérrez, gerente comercial de Acepta. “el proceso de implementación por parte de las grandes empresas fue paulatino en los primeros meses del año, pero en los últimos días, tuvimos una gran demanda, pues muchas empresas se sumaron cuando ya estaban por vencer los plazos”.
La normativa considera un cronograma de aplicación que partió el 31 de enero de 2014 para las grandes empresas y que finalizará el 1 de febrero de 2017 con las empresas de menor tamaño.
A juicio de Jorge Gutiérrez, “este paso a la facturación electrónica generará un gran impacto en los procesos de facturación y pago. Además este sistema favorecerá la relación internacional, así como la relación entre empresas y entre proveedor y cliente. Y también le otorgará una herramienta de control al Servicio de Impuestos Internos, con lo que podrá tener una mayor equidad en la distribución del ingreso”.
Acepta desarrolla servicios de documentos tributarios electrónicos (DTE) digitales con respaldo legal y ha sido parte del crecimiento de la factura electrónica, pues participó del primer piloto realizado en el país, trabajando en conjunto con el Servicio de Impuestos Internos en todo el proceso de cambios y maduración del modelo. Además, Acepta emitió la primera factura electrónica en Chile hace más de 10 años, por lo que cuenta con soluciones sólidas y probadas.
En este periodo, Acepta ha incorporado cientos de nuevos clientes, de los cuales el 50% corresponden a grandes empresas, sumando un total de más de 2.000 clientes para este año.










